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jueves, 12 de agosto de 2010

Es mejor así

Sin noción de un todo, sin un lugar para esperar. Las cosas nunca se acomodan en un mismo lugar. Será mejor así. Por mirarte tanto, por escribirte esas palabras que nunca imaginé que estuvieran en mí, por perder el tiempo sin pensar en lo perdido. Es mucho mejor así. La fuerza inherente.
Humo. Sigo escribiendo mil cuentos que no acaban, me desprendo de lo innecesario, es mejor estar lejos. Siempre es mejor lo que está pasando. Por eso es mejor que tengas alas, yo nunca seré para vos. Y como extraño esos abrazos, suelo mentir, pero ningún abrazo me quitará la tranquilidad de estar libre. Por eso es mejor estar así. Te sigo extrañando, tal vez lo haga por siempre.

domingo, 11 de julio de 2010

A pocos golpes del knock out (felicitaciones)

Ya no se si te quiero, si te odio, si te amo, te amé o que es en realidad eso. Domingo por la tarde, llueve en Montevideo, las calles están rotas, el cielo más gris que en cualquier otra parte del mundo. Íbamos a jugar al fútbol pero había mucho barro.
Luego de una de esas jornadas que no acaban, dormí mucho. Soñé con el pasado y el presente. Durante horas despierto en sobresaltos, pequeñas imágenes hermosas de un pasado que parece ahora lejano me persiguen, pienso en dormirme, pero el deseo de prenderme a ese minúsculo hilo que todavía me une, esos recuerdos, esos vacíos que se crean en mi pecho cada vez que apareces, no quieren que me duerma, tengo esta claridad inaudita, tan ausente durante meses.
Ni siquiera tengo fuerza para ir al mar. Solo pienso en tu calidez, y estoy tan lejos… siempre que lo pienso, me doy cuenta que diferente es lo que decimos y lo que realmente sentimos. En fin, todo se resume a los sentimientos, el mío es obvio. Pero ahora es tarde. Eran tan reconfortantes esos abrazos.
La lluvia parece parar. La noche empieza a caer y la humedad en las calles se pegotea a esa triste imagen que parece pintada. Ojala pudiera ir volando a tu ventana, pero mis alas parecen estar quemadas.
La lluvia vuelve a caer, hace parecer que no va a parar nunca más.

miércoles, 7 de julio de 2010

Impactos de un recuerdo

Un sueño muere y duele. El paisaje de una ciudad llena de árboles sin hojas y autos con la pintura desalineada. Es tan bello y tan triste verlo. Quisiera que lo veas, sentir que todavía comparto algo contigo, pero ya no. Ese olor único que desprendía tu cuerpo me golpea como una ola en el viento. Me quedan pocas letras, a veces no sé que hacer conmigo. Porque todo nunca cambia y si cambia soy yo el que no puede cambiar. Te extraño.
Ojala estés tan feliz como te conocí, tan hermosa como mereces ser.
Me voy a dormir, no tan solo como otras veces, pero solo al fín.

sábado, 3 de julio de 2010

Gloriosa Celeste del Alma

Luego del partido de eliminatorias contra Perú, el sueño de la celeste mundialista insinuó su muerte. Pero soy y somos uruguayos, es por eso que gritamos cada gol contra Colombia y ni que hablar el partido en Quito.

Saldré un momento contexto para contar como sufrí ese partido. En ese tiempo yo vivía en Barcelona. Los partidos los tenía que ver por Internet, en donde la conexión a servidores en horario de partidos importantes se dificultaba y mucho. El hecho: mano en el área de Uruguay en el último suspiro del partido, el juez no la cobra, “palito” Pereira la tira larga para Forlán, aparece solo Cavani por el medio, le sale al cruce el golero… la conexión a sido cortada. Rápido como pocas veces, luego de haber ingerido tales cantidades de alcohol, reconecté el servidor. Penal!!!! Vamo Uruguay!!!! Los latidos del corazón en medio de tal sufrimiento eran inconmensurables. El gran hecho: Forlán se prepara, mira fijo al golero, comienza la carrera, apoya el pie para patear, mi corazón se entumece… la conexión a sido cortada. Mi madre me llamó en ese mismo instante y me salvó del ataque cardíaco.

Llegamos al mundial, llenos de críticas de periodistas amarillistas, últimos clasificados, escuchando a periodistas mexicanos que decían que México estaba tres escalones por arriba de Uruguay y que esta selección solo era prehistoria. Pero algo tiene el uruguayo que pocos seguro deben de tener y es eso lo que engrandece nuestro más preciado símbolo de nacionalidad. El uruguayo cree con toda certeza que la hazaña, aquella que es imposible, que nunca sucederá, en la cual no hay ni un tizne minúsculo de esperanza, podrá alcanzarse solo teniendo la convicción de humildad e igualdad dentro de un terreno donde once hombres compiten contra otros once. A veces creo que este hecho roza lo religioso, lo divino. La fe de un uruguayo nace, crece, decrece o muere en una cancha.

Hoy la celeste está entre las cuatro mejores selecciones del mundo (tomá pa vos mexicano bocón, ¿a quien le ganaste?), y desde que comenzó el mundial esa fe, ese sueño nos alimenta y él se alimenta de nosotros, parece ser invencible por momentos. El partido contra ghana fue el partido perfecto, nunca imaginé disfrutar tanto una victoria como esta, más que la victoria, la gesta de la misma, impensado, inconmensurable, infartante, como para quedar en un manicomio. Si uno gana de esta forma empieza a creer que el destino, que la hazaña, o como mierda se llame esa bellísima ilusión en nuestros corazones es posible. Por eso clamo: ¡no me despierten, por favor, no lo hagan!

¡Grande Uruguay! ¡Grande Ruso! ¡Grande este pequeño país, su gente y su fútbol!

Agrego: El dueño de Barraca Europa se debe estar martillando los testículos. Salud!!!.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Gloriosa celeste

Vuelvo a publicar luego de un periodo de esterilidad litearia. Espero seguir haciéndolo

¿Por qué Uruguay? ¿Por qué otra vez empiezan a morir los sueños de un pueblo que lo único que anhela es verte campeón?
Esta vez fue frente a Perú. Último en la tabla, con menos de un diez por ciento de los puntos jugados, en fin, la damisela de la eliminatoria. Cuando faltan cinco minutos para terminar el cotejo, luego de ser anulado nuestro gol por offside y de que el defensa peruano (el cual nadie sabe como se llama) quite el balón de la línea de su arco. Otra vez perdimos.
Al empezar dichas eliminatorias nos diste a entender, con tus resultados, que no sería fácil, que si queríamos la gloria del mundial tendríamos que ganárnosla con “los huevos en la garganta” como solemos decir. Pero la angustia y amargura me colma al verte perder. Ayer, sábado, todo el día estuve expectante, pensando en que llegara la hora del encuentro. Compre mis cervezas, mis cigarros, preparé “la ceremonia”. Estaba alegre, era el partido en que Uruguay comenzaría su remontada, esa esperanza de poder disfrutar del sufrimiento atroz del último minuto antes de la victoria. Pero Uruguay me demostró lo contrario.
Siempre me cuentan anécdotas de equipos uruguayos que logran hazañas imposibles, de jugadores gloriosos, de momentos memorables. Lamento decir que mi generación y yo solo hemos visto el nadar y nadar para solo quedar a la orilla. Me remonto al último mundial que disputamos con ese 3 a 3 que el “chengue” Morales no pudo convertir en victoria, solo faltaba un minuto. El último repechaje perdido ante Australia. Las calles estaban vacías cuando terminó el partido, de a poco empezó a salir la gente con cara de llanto de sus casas, nadie hablaba, estuvimos de luto. El caso es que no hemos podido vivir esas glorias que los viejos cuentan en forma de añoranza.
Y es así Uruguay. Al terminar el partido dije: nunca más te veo Uruguay. Sin embargo, el miércoles estaré pegado al televisor gritando “Uruguay no má”.

jueves, 2 de abril de 2009

Homenaje a los escritores

El primer libro que leí se llamaba Misterio en el museo. Trataba de una unos niños que descubrían un pasadizo secreto en el museo de Buceo el cual llegaba al cementerio del mismo barrio. Era de aventuras. Lo leí en la escuela, a escondidas, mientras la maestra explicaba nuevas fórmulas matemáticas. Fue raro, apasionante. Aprendí a vivir otras vidas, a entender que las vidas ficticias son tan reales como las nuestras, que nada escapa de nada y que cada acción mundana formaba y forma parte de mí. A partir de ese libro procuré leer cada día. Mi nota en clase disminuyó debido a mi poca atención. La maestra se disgustaba cuando me descubría, llegué al punto de hacerlo para que ella se molestará, en parte la odié. Hoy le doy las gracias. Me hizo aprender a ser lo que soy y a instruirme en lo que me gusta. A partir de ahí nunca dejé de leer.
Con el paso del tiempo comencé a escribir. Yo era un alumno promedio. Un día la profesora de literatura pidió que hagamos un cuento. Me entusiasmé por primera vez en mi vida en algo que me solicitaban. Saqué la mejor nota, la profesora aprendió mi nombre y quiso exponer mi cuento. No se lo permití, a veces soy egoísta. Quisieron que representara a mi colegio privado en el concurso nacional, les dije que no quería. Seguí siendo un alumno promedio.
El caso es que a partir de esto comencé a refugiarme en las letras. A ser cómplice de los autores, amantes de sus mujeres, guerrero en sus guerras, lágrimas en sus tristezas. Admiro al escritor tanto como a un donante de corazón. Me enseñaron a oler el mar, mirar las estrellas, buscar la mujer imperfecta que me está esperando, filosofar en cosas sin sentido, tan divertidas como estúpidas y geniales a la misma vez. El mundo tiene un condimento especial gracias a esas letras que han quedado impregnadas en mí.
Gracias a todos aquellos puño y letra que han sabido cautivarme.
PD: espero no cautivarlos, se los aseguro…

jueves, 15 de enero de 2009

Uruguayo

Te he vuelto a dejar. Estoy triste, un desgarro de desconsuelo me oprime los pulmones. En verdad no sé que expresar, disculpas, agradecimiento, deseo de triunfar, amor, desarraigo innecesario, saludes, adiós o hasta pronto. El olor del mar me perseguirá en esas noches lentas que silban en la oscuridad. Uruguay, Uruguay…
Bello pedazo de tierra que me forjó en libertad. Me siento infiel, infiel a mi patria, a mi familia, a mis amigos. Las calles grises y malgastadas, el olor a la tierra mojada que nace en las mágicas canchitas de fútbol, Comercio y la Rambla, los carritos de chorizos, la brisa del mar, la isla de las gaviotas, el mate junto al codo, la pesadumbre indiferente, el botija que crece, los perros rebuscando en la basura, los goles, Centenario y Varela, la vecina que es chusma pero que a uno sin saber porqué le cae simpática, los matices simples y vivos del río de la plata. Ha sido como un sueño que no acaba de terminar. Uruguayo diré, que soy uruguayo. Algún día esperaré encontrarle sentido a la vida, la vida… no a la vida, a los hechos de la vida, mis hechos. Mi corazón nunca será sensato, solo ofrece lealtad a si mismo. ¿Justificación? En la vida solo hay una cosa que valga la pena buscar, luchar por ella: vivir.
Es mi manera de decir perdón. Decir que soy lo que siento. Que mi querer es de los míos. Que soy uno de esos tontos que es conciente de lo que su persona genera en los caminos, y entre esos caminos busca el suyo.
Hasta luego Uruguay, luchando por que esta lágrima no se vea, te digo hasta luego...

jueves, 8 de enero de 2009

Partir (2º parte)

Ya falta poco para mi segunda despedida...

jueves, 11 de diciembre de 2008

Declaratoria de la dependencia

Desde hace un tiempo ya, estoy pensando en cómo poder escribir este tipo de sentimiento que no tiene principio ni fin. No sé si la siento lejos, si es el aire de un hemisferio a otro, si ya no puedo sentir sin sus cálidos abrazos rodeándome el torso, o qué. El tema es que me acostumbré a sus risas, sus ruidos, sus andares, su olor a estrellas, sus suspiros, su incesante deseo de hacerme sentir bien.
Hoy la noche es húmeda, bastante silenciosa. A veces un solo día parece una eternidad, empedernida en su lentitud, y sin embargo, la anhelante avidez de volver a verla a ella y sus cosas (las cuales me esperan donde antes, y no falta mucho para el reencuentro), crea un bienestar inquieto que vibra en la lobreguez de mis sentimientos más hondos, regalándome claridad. Es la primera vez en mi corta existencia que sé lo que quiero, quiero unión.
Te he entregado mi libertad para que la cuides. Mis poemas, mis cuentos, las canciones que escucho, mis sueños serán solo para vos. No puedo amar nada que no esté ligado a ti, en toda belleza mundana te encuentro tibia y expectante, cada respiro es un paso que me acerca más a ti. Ojala pudiera sentir el suspiro de tu risa en mi cuerpo. Te amo. Mi corazón es fiel y es tuyo.
De todas formas sigo odiando al mundo. A veces creo ser feliz pero la sensatez, efímera y devota de mi alma perecedera, me recuerda lo breve que puede llegar a ser todo. Y es ahí donde nace mi amor: contigo nada muere. El sueño nunca se deblita, se empeña en crecer y crecer. Algo así tiene que ser un buen síntoma. No me importa donde terminemos, si pobres o enriquecidos, si en Brasil o Sudáfrica o las islas filipinas, si tristes o alegres, siempre y cuando estemos juntos.
Desde el otro lado del mundo, estoy a la espera de volver a verte, de dormir en tus manos, de hacerte el amor, de morir en tu mirada.
Hasta pronto.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Volver

Ya falta poco para mi regreso.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Tus ojos, tu risa, tú...

Me siento muerto cuando veo que no ríes,
Y causo en ti algo que no tendría que existir.
La llama siempre esta viva en el viento
Que llega ardiente a caer en tus ojos de vidrio.
Tengo que irme sin querer irme del todo,
Mis ojos no miran a ninguna otra parte
Que no sea este camino que sembramos juntos
A la espera de un sueño, un sueño blanco.
Para ti son mis letras que flotan en las olas,
Mágico mareo que la vida creó en tu tierra.
En mi tierra esta mi verde y mis acentos,
Mis nostalgias, amigos, algunos rencores.
Faltará la más dichosa de mis extrañas cosas,
La insuperable parte del alma ajena
Que lleva tu cuerpo, tu risa, tu ingenio.
Una a una de las cosas que tu amor ha traído.

¿Cómo puedes pensar que no eres bella?
Amor mío,
Tú eres mi belleza,
La más preciada luz de mi ser sombrío

lunes, 20 de octubre de 2008

Tengo hambre

Lagos que salpican la forma marina de tus ojos aventureros. En la discoteca todo es canto a otra especie, otra forma de acercarnos al animal interno. Es por eso que nos peleamos. La ciudad, bien ganancial, estatua del tiempo, la ciudad me contamina de vida organizada. ¿El animal donde está?

Hay un animal bramando en las raíces,
Arbustos nocturnos cayendo en el fuego,
El matiz errante de recuerdos ruines.

El ruin deseo de la destrucción interna es el motor, el elemento que complementa el oxigeno en la sangre. A veces la paz es el limbo, pero se prefiere el caos, la mezquindad personal. La aspereza de mis errores en tu piel me destruye. Sin embargo, tu mirada consintiendo mi ser, me salva de mi mismo.

Hay un monstruo acechando en la espesura,
Mirada felina, corazón inestable que sangra,
Lividez soñando el olor a cosa pura.

El ciclo que comienza, que termina, que flota, se paraliza. Alma parecida a la nada, te atreves a volar, a respirar el veneno, a cantar una canción que a nadie gustará, a soñar un sueño que no llegará. Siempre agradecido, siempre. Alma mía, alma tuya.

lunes, 8 de septiembre de 2008

¿hola?

Ya que está de moda publicar...
Espero no defraudar. De todas formas solo encontrarán incoherencias, faltas ortográfiacas, poemas para alguna mujer que nunca me dió bola, etc etc. Que les sea leve...
!Aguante Uruguay¡