jueves, 5 de febrero de 2009

El olor azul del mar

Es en el azul del mar donde comienza cada viaje. El aliento salado del destino, un desatino en el tiempo. Te veo en la cubierta empapada de lluvia, es el sueño infante, ese pequeño susurro que acompaña las horas arrastradas. El mundo en un plato, fuera del mundo y dentro, ¿adonde? Viajes y caminos, un corazón, otro corazón, un adiós, un abrazo, madrugar. La vida te da y quita. Un placer que te aleja por un rato de la amargura.
Pero siento amor. Estamos vivos, no somos un recuerdo, escribimos una historia, la eterna búsqueda del sueño. Una copa al dolor. Brindo por el dolor, por mi mujer, por el futuro. Llueve en silencio. Me encanta escucharte cantar, aunque cantes mal, me encanta. Porque me voy, pero regreso. No me esperes, yo llegaré.
La llama no se apaga. Que venga lo que venga. Siempre hay respiro para una corrida más, muchas más. Sangre en las venas, sangre de juventud. Regálame tus ojos, no necesito más. La partida será lóbrega, sin aviso, infracción del alma. Sigue lloviendo, el fuego crece. Los caminos se encuentran henchidos de cenizas muertas, que un día llenaron de vida las miradas. ¿Dónde está tu mirada? ¿Sigue a mi lado? Me voy a caminar por ahí.
El día que me vaya, me encontrarás solo, respirando el azul del mar.

miércoles, 28 de enero de 2009

Lleno de luz

Suaves son las horas que te tengo a mi lado,
En tus ruidos en la noche,
Son tus besos quienes derrochan,
Mi infame magia sobre tu pelo enredado.

Es que absorbo esas caricias de tal forma,
Que pierdo mi camino liso,
Me hundo entre rocas y olas,
Y naufrago en tu blanco vientre libre.

Son tus ruidos en la noche las alas, mis alas,
Ese viento lleno de aventura,
Como un cuento nunca escrito,
Como un adiós y muchos más mañanas.

Nunca las palabras que pelean en suciedad,
Los matices magros del día a día,
Serán capaces de quebrar,
Nuestro amor en la noche, en al oscuridad.

jueves, 15 de enero de 2009

Uruguayo

Te he vuelto a dejar. Estoy triste, un desgarro de desconsuelo me oprime los pulmones. En verdad no sé que expresar, disculpas, agradecimiento, deseo de triunfar, amor, desarraigo innecesario, saludes, adiós o hasta pronto. El olor del mar me perseguirá en esas noches lentas que silban en la oscuridad. Uruguay, Uruguay…
Bello pedazo de tierra que me forjó en libertad. Me siento infiel, infiel a mi patria, a mi familia, a mis amigos. Las calles grises y malgastadas, el olor a la tierra mojada que nace en las mágicas canchitas de fútbol, Comercio y la Rambla, los carritos de chorizos, la brisa del mar, la isla de las gaviotas, el mate junto al codo, la pesadumbre indiferente, el botija que crece, los perros rebuscando en la basura, los goles, Centenario y Varela, la vecina que es chusma pero que a uno sin saber porqué le cae simpática, los matices simples y vivos del río de la plata. Ha sido como un sueño que no acaba de terminar. Uruguayo diré, que soy uruguayo. Algún día esperaré encontrarle sentido a la vida, la vida… no a la vida, a los hechos de la vida, mis hechos. Mi corazón nunca será sensato, solo ofrece lealtad a si mismo. ¿Justificación? En la vida solo hay una cosa que valga la pena buscar, luchar por ella: vivir.
Es mi manera de decir perdón. Decir que soy lo que siento. Que mi querer es de los míos. Que soy uno de esos tontos que es conciente de lo que su persona genera en los caminos, y entre esos caminos busca el suyo.
Hasta luego Uruguay, luchando por que esta lágrima no se vea, te digo hasta luego...

jueves, 8 de enero de 2009

Partir (2º parte)

Ya falta poco para mi segunda despedida...

jueves, 18 de diciembre de 2008

Copla sureña

Entreabiertos los ojos del mañana
Observan atentos el sonido de las olas.
Somnífero como el intento nulo de viciar
El sopor estúpido de la caída, lejanía.

Derrochando caen las gotas por cabellos más que negros,
Como un sueño, deseo, anhelo, dueño del avance
El camino palpitante, perdido en cerros trasnochados.

Todo se resume en una pantomima vivaz,
Que ensaya una y otra vez la necedad,
Esa adicción a tus curvas y sonidos oscuros,
Ese sentimiento de que nada terminará.

Pequeña son las letras para tal sentimiento-sensación.
Nunca una carta, poema, canción podrá tocarte
Como mis manos de invierno en busca de salvación.

Del amor se desprende esta copla,
Que trata de llegar a destino firme
Para volver a tocar tus suaves manos
Y al ver tu sonrisa nunca volver a irme

martes, 16 de diciembre de 2008

Además de unas fotos...

Cuelgo un poema de una persona que quiero mucho.
La vida es solo un cúmulo de pequeños obstáculos
Que van pasando
Pero siempre hay aquellas personas
Que te ayudan, te comprenden y te quieren
Para poder seguir adelante
Eres TÚ

Si he tenido algún problema
Si he caído y no me podía levantar
Si he llorado sin pena alguna
O si no había persona con quien hablar....

Me has ayudado a reconstruir un mundo que creía haber perdido
Me has ayudado a ser feliz con lo que tengo
Me has ayudado a saber que no habrá mejores personas.
Eres TÚ

Aunque los kilómetros nos separen
Aunque la vida nos haya separado
No quiero que dejes de pensar
Que nuestro amor es para siempre.

No tengo palabras, no tengo lágrimas
No tengo ni siquiera maneras
Para explicar lo que siento
Solo decirte que lo primero que haga en verte
Será correr hacia a ti y abrazarte
Diciéndote todo lo que te amo.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Declaratoria de la dependencia

Desde hace un tiempo ya, estoy pensando en cómo poder escribir este tipo de sentimiento que no tiene principio ni fin. No sé si la siento lejos, si es el aire de un hemisferio a otro, si ya no puedo sentir sin sus cálidos abrazos rodeándome el torso, o qué. El tema es que me acostumbré a sus risas, sus ruidos, sus andares, su olor a estrellas, sus suspiros, su incesante deseo de hacerme sentir bien.
Hoy la noche es húmeda, bastante silenciosa. A veces un solo día parece una eternidad, empedernida en su lentitud, y sin embargo, la anhelante avidez de volver a verla a ella y sus cosas (las cuales me esperan donde antes, y no falta mucho para el reencuentro), crea un bienestar inquieto que vibra en la lobreguez de mis sentimientos más hondos, regalándome claridad. Es la primera vez en mi corta existencia que sé lo que quiero, quiero unión.
Te he entregado mi libertad para que la cuides. Mis poemas, mis cuentos, las canciones que escucho, mis sueños serán solo para vos. No puedo amar nada que no esté ligado a ti, en toda belleza mundana te encuentro tibia y expectante, cada respiro es un paso que me acerca más a ti. Ojala pudiera sentir el suspiro de tu risa en mi cuerpo. Te amo. Mi corazón es fiel y es tuyo.
De todas formas sigo odiando al mundo. A veces creo ser feliz pero la sensatez, efímera y devota de mi alma perecedera, me recuerda lo breve que puede llegar a ser todo. Y es ahí donde nace mi amor: contigo nada muere. El sueño nunca se deblita, se empeña en crecer y crecer. Algo así tiene que ser un buen síntoma. No me importa donde terminemos, si pobres o enriquecidos, si en Brasil o Sudáfrica o las islas filipinas, si tristes o alegres, siempre y cuando estemos juntos.
Desde el otro lado del mundo, estoy a la espera de volver a verte, de dormir en tus manos, de hacerte el amor, de morir en tu mirada.
Hasta pronto.