Esperaba el perfume, ese bendito perfume, pero el perfume no llegó. Será de otro, como antes era de mis abrazos. Es ese pequeño bote que se aleja en el horizonte, el que me abandona con recelo. Se lleva en su lento viaje los momentos más dichosos de mi patética existencia, los lugares más coloridos que pudieron ver mis ojos, las horas más tiernas y los besos más profundos, las lágrimas más amargas y los sueños más nuestros. Se despide calmo en el movimiento de las olas, flota triste y se pierde. Serás de otro.Y nada ha disminuido, eso parece ser lo más perturbador. Lamento admitir que el único momento feliz de mis días, es cuando te recuerdo, y cada día te recuerdo más. Pero no soy más feliz. Y ese maldito bote que no quiere hundirse. No hay nostalgia más dura que esta. Tu nombre no aparece y el bote finalmente se está hundiendo.
domingo, 23 de enero de 2011
jueves, 23 de diciembre de 2010
Tarde de verano en Montevideo
Enciendo el motor del auto y lo saco en primera. La rambla soleada brilla, las ramas de los árboles se mueven de un lado al otro con lentitud, la tarde cae en Montevideo como las olas en la arena y hace parecer que todo fuera parte de un ensueño. Uno se pone a observar los diferentes colores y formas de sus casas, la desprolijidad de sus veredas, la herrumbre de sus señales de tráfico. Es tan bello y tan triste verlo. Montevideo avanza sin grandes pretensiones, con una libertad llena de estigmas y movilizada por un canto tan desarraigado. Los perros hurgan en la basura desparramada al lado de un contenedor lastimado por el fuego. Una nena camina detrás de una madre tal vez despreocupada; el hombre veterano observa a los niños en el umbral de su casa, sentado en una silla de playa; una bocina se escucha lejana, un ómnibus suena a mi costado; el sol se esconde más allá. Hay personas que te miran a los ojos, no quieren decirte nada y sin darse cuenta te lo están diciendo. La brisa de verano va rozándote la piel. Tan gris e iluminado, Montevideo. Con sus hembras y sus hazañas, con su héroes y antihéroes, con sus ricos y sus pobres, con sus sucios y sus pulcros. Los autos pasan sin un orden claramente definido. Estoy llegando a mi destino y pienso: “Montevideo, es tan triste y tan bello verlo”
martes, 7 de diciembre de 2010
Larry, Mou y el Pelado
http://larrymouyelpelado.blogspot.com/
domingo, 28 de noviembre de 2010
HUMAN AFTER ALL (DISCAZO)
Humano después de todo. Porque ya no te veo y sangra el diafragma. El suspiro con olor a mar, tal vez caminatas en la orilla, o tan solo un sueño que se pierde en la penumbra. Y la música siempre está hablando, no calla.
Subimos una montaña porque no teníamos hogar y lo encontramos. Las estrellas eran la culminación en esa búsqueda de la felicidad. Tuvimos suerte, era una ciudad llena de estrellas. Yo siempre tenía hambre. Siempre algo estaba mal, a pesar de las estrellas.
Subimos y bajamos la montaña, había muchas fragancias, las luces en la noche eran un paisaje hermoso. La velocidad, el suelo. Lo lejano que era todo, convertía el trato en algo demasiado bello, algo tan bello que su destino era morir. Y no muere, es el problema o tal vez sea la salvación.
Sigo siendo humano después todo aunque no me reconozca al espejo, aunque no entienda mi voz.
Sin verte te sigo viendo y veo las estrellas de aquella bella ciudad, respiro su frío, respiro tu calor. ¿Serán las estrellas o mi falta de humanidad, mi eterna desilusión o vestigios de tu amor?
lunes, 13 de septiembre de 2010
Algo sobre la nada, el fenix, y mi alma perdida
Al escuchar tu voz solo actúo, digo que nada importa, no es que quiera mentirte, solo actúo acorde a los hechos, nunca a los sentimientos, no espero que entiendas, recuerdo que te costaba entender las enredaderas de mi espíritu.
Recuerdo la textura de tu ropa, tu aliento en las noches, recuerdo tus manos y el color de tus dientes, los olores más tuyos, tus lágrimas más tristes, tus miedos más lóbregos, los movimientos más bellos de tus pelos enredados.
Recuerdo todo y no me sirve para nada.
También recuerdo que bailabas frente al televisor imitando a una cantante del género más comercial, que probarías cinco o seis prendas distintas para obtener de mi un halago (nunca te alcanzaban), recuerdo tu vulnerabilidad y tus ganas de vivir, tus pendientes, tus lugares, tus limitaciones. Y solo yo conocí tus mañanas mas bellas, tu confianza más ciega.
Tu cuerpo en mi habitación. Lamento todo. Recuerdo ese abrazo y las últimas palabras, el último paso tuyo que desapareció detrás de una pared para separarte de mí por siempre.
Recuerdo eso y mucho más.
domingo, 15 de agosto de 2010
Volviendo a ser un naúfrago
Lentos acordes caen como lágrimas al pasto
Húmedo como el más gris de mis días.
Que tristes son los días…
Que tristes
De los besos y las sonrisas,
De los viajes al mar y estúpidas palabras
Que causan hoy y causarán mañana
La más honda de las penas,
De algún lugar casi mágico
Que tu mirada supo mostrarme,
Llega el canto desesperado y me toca,
Quema la ciudad y todo es ya cenizas.
Cae y seguirá cayendo como tus suspiros en mi alma.
Las palabras tan inútiles como el habla,
Pero solo importa que sigues siendo mi dama.
Que ese lugar por momentos mágicos
Se mueve entre las olas y se deja ver.
Que triste es todo.
Dime, por favor, a que sabe tu nostalgia,
En que forma reaparecen los recuerdos,
A que sabe tu boca al sentir nuestros cuerpos,
¿Qué he hecho con esa magia?
Que triste es todo
Que triste es verlo.
jueves, 12 de agosto de 2010
Es mejor así
Humo. Sigo escribiendo mil cuentos que no acaban, me desprendo de lo innecesario, es mejor estar lejos. Siempre es mejor lo que está pasando. Por eso es mejor que tengas alas, yo nunca seré para vos. Y como extraño esos abrazos, suelo mentir, pero ningún abrazo me quitará la tranquilidad de estar libre. Por eso es mejor estar así. Te sigo extrañando, tal vez lo haga por siempre.
